lunes, 18 de febrero de 2008

Vicente Molina Foix, un novísimo llamado a ser novelista.


Cuando José María Castellet compiló allá en los años setenta bajo el nombre de Nueve novísimos poetas españoles la obra de unos jóvenes poetas que comenzaban a despuntar en el panorama literario español, no imaginaba la repercusión que su publicación acabaría teniendo, hasta el punto de marcar generacionalmente a todos sus componentes. Con el paso de los años, unos mejor que otros, fueron encontrando su lugar y consolidándose en ese complejo paraíso de la república literaria. Pero, a veces, la versatilidad creativa de alguno de sus componentes ha acabado por hacer olvidar aquella etiqueta de novísimos que terminó por encasillarlos en la historia de la literatura española. Este es el caso, sin duda, de Vicente Molina Foix. El amplio forjado intelectual del escritor ilicitano explica que estemos ante un autor capaz de moverse a la perfección desde la poesía hasta la novela, desde el ensayo hasta la dirección cinematográfica. La trayectoria de Molina Foix viene, además, jalonada de diversos reconocimientos y premios que lo han consagrado como uno de las plumas más prestigiosas del panorama intelectual español. De este modo, caben destacarse galardones como el premio Barral, el premio Azorín, el premio Herralde y, últimamente, el codiciado Premio Nacional de Narrativa por su novela El abrecartas. El lector que haya seguido con atención la evolución literaria de tan polifacético autor, habrá observado un recorrido estilístico que se inicia con unas altas dosis de experimentalismo y que con el paso de los años ha desembocado en una escritura más cercana, no sin carecer de cierto atrevimiento, que ha sido despojada del carácter hermético de sus primeros textos.

Que duda cabe, de que leer a Molina Foix supone exponernos a lo inesperado, a lo sorpresivo, por cuanto es capaz de variar tanto de género, de estilo o de registro, pero siempre con un marcado sello personal. Así, su último libro, El cine las sábanas húmedas, nos habla de cine y erotismo, unas lectura imprescidible para los amantes de este arte (http://www.espejodetinta.es/cine.html).

Si queréis saber algo más de este interesante escritor podéis consultar esta página del diario El País, en el que suele publicar a menudo artículos de opinión, en esta web http://www.elpais.com/todo-sobre/persona/Molina/Foix/Vicente/52/.

Y para finalizar un retazo de su amplia obra, una de sus sorprendentes poesías. Disfrutadlo.


TREN FANTASMA


Al final de la barra apareciste

como un tren fantasma

que mueve campanillas.


Tu cara aún tenía

el susto del viajero

que, en vagón de madera,

siente los escobazos, el hilo de

la muerte, la calabaza hueca.


Querías compañía para entrar en el túnel.


No te la di, no puedo.

He de ocupar mi sitio

detrás de las cortinas,

para seguir aullando

y mordiendo a los niños.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Gracias Vicente por los datos sobre Vicente y la poesía.
Pensaba que el libro no me iba a gustar y me he llevado una agradable sorpresa.
Ya lo comentaremos en la comida el próximo martes.
Espero que sea tan jugosa o más que la última.

Mª Luz