lunes, 31 de octubre de 2011

El libro favorito de Fran

Si bien coincidimos muchos de los asistentes en que El jinete polaco no sería nuestro libro favorito, es de destacar que la mayoría afirmó haber disfrutado con las historias de Mágina y el estilo inconfundible de A. Muñoz Molina, aunque hubo excepciones, of course...
El encuentro tertuliano tuvo lugar, como viene siendo habitual, en nuestro rinconcito de El Corte Inglés. Señalaré como mera curiosidad que las clásicas grecolatinas llegaron las primeras y entretuvieron la espera con sendas cañas en la barra mientras tomaban nota de las bajas de última hora. Paco B llegó con una Mercedes a cada lado y "pasamos al salón", donde, gracias precisamente a las bajas (que no son bienvenidas, quede esto claro) se cambió la mesa alargada de estilo banquete medieval a la que estamos acostumbrados por una redonda mucha más propiciatoria del intercambio de opiniones, hecho que fue celebrado por todos con aplausos y comentarios de alegría. Aún estaban ausentes el autor de la propuesta, Mr. Coquillat, y los dos elementos "externos" al Tirant de la velada, Clara y Elisa, reciente incorporación que esperamos se consolide, pero los presentes no pudimos evitar comenzar a charlar sobre el libro: ¡qué sorpresa lo de D. Mercurio y la momia! ¿Pedro Expósito era su hijo, verdad? ¡Esa Allison me tenía preocupada! La mesa se completó en seguida y se organizó la conversación. Mientras, unos apetitosos aperitivos iban haciendo aparición y el camarero tuvo que enseñarnos que es mejor pedir el bacalao o la hamburguesa de uno en uno que hacer grupos de comensales.
Por lo general, el estilo complejo y rico del autor, pese a las dificultades que a veces entrañaba, no sólo no impidió el placer de la lectura, sino que lo aumentó, unido al hecho de que sus historias (las leyendas de Mágina, la adolescencia en el pueblo escuchando a los Doors, los fines de semana en la casa paterna...)despertaron en los tertulianos recuerdos de otras historias semejantes vividas u oídas en el pasado. ¡Por fin un libro que recogía opiniones favorables de todos los tertulianos! Bueno, ¿de todos? No, un pequeño reducto anti-jinetepolaco resistía en silencio y esperaba pacientemente a que se terminara la sucesión de elogios para rebatirlos con críticas a la escasa verosimilitud del relato y de la inadecuación del lenguaje al contenido. ¡En la tertu tirantiana hay hueco para todos!
La elección de la próxima lectura resultó complicada en esta ocasión: se sugirió leer un clásico de los de toda la vida y de nuevo revoloteó sobre nuestras cabezas la sombra de Madame Bovary, que algún día caerá. El poder del perro, de Don Wislow, tuvo bastantes oportunidades de ser escogido, pese a ciertos problemas para retener su título por parte de Mr. Coquillat, alias "Polish rider". Se recuperó la lista de lecturas veraniegas y se especuló con la posibilidad de hacer dos tertus más este año, una en noviembre y otra en diciembre, pero, con los cafés ya bebidos hasta los posos y algunos tertulianos ya retirados, se llegó a la siguiente conclusión: próxima tertu, lunes 21 de noviembre; lectura: La casa de los encuentros, de Martin Amis. Está editado en Anagrama y tiene una extensión de 250 páginas con letrita más bien grande, así que no tienen excusa, colegas lectores, para no leerlo y, sobre todo, no asistir.

jueves, 6 de octubre de 2011


El poeta sueco Tomas Tranströmer es el ganador del premio Nobel de Literatura 2011. Según la Academia Sueca “da un acceso fresco a la realidad a través de sus translúcidas y concentradas imágenes”. Esta vez las quinielas no estaban muy alejadas del fallo final del jurado. El Nobel de Literatura no se otorgaba a un poeta desde que lo recibiera la polaca Wislawa Szymborska en 1996.

Esta vez la Academia ha tirado para casa, algo que no ocurría desde que galardonaran a Harry Martinson en 1974. Se comprenden así los gritos de júbilo de los periodistas cuando se ha anunciado el premio. Porque el sucesor de Mario Vargas Llosa nació en Estocolmo el 15 de abril de 1931, es psicólogo de profesión y este premio es la confirmación de que se trata del poeta sueco más importante. Es, además, un buen pianista.
Su primera obra, 17 poemas, apareció en 1954 y desde entonces sus libros han sido traducidos a más de 60 idiomas. En total 15 obras de poesía que en España han sido recopiladas en dos antologías, ambas publicadas por Nórdica: El cielo a medio hacer (2010) y Deshielo a mediodía (2011). Desde que un ictus le paralizara el lado derecho del cuerpo en 1990, sus publicaciones han sido más escasas aunque nunca ha dejado de escribir.


Y como muestra, un poema:


PRELUDIUM


DESPERTAR es un salto en paracaídas del sueño.
Libre del agobiante torbellino, se hunde
el viajero hacia la zona verde de la mañana.
Las cosas se encienden. Él percibe —en la vibrante
postura de la alondra— las oscilantes lámparas subterráneas
del poderoso sistema de las raíces de los árboles. Pero a flor
de tierra
—en abundancia tropical— está el verdor
con los brazos al aire, en escucha
del ritmo de una bomba invisible. Y él
se hunde hacia el verano, se descuelga por
el cráter cegador, hacia abajo
a través de grietas de edades verde-húmedas
palpitantes bajo la turbina del sol. Así es detenido
este viaje vertical por el instante y las alas se ensanchan
hasta ser la quietud del gavilán sobre aguas torrenciales.
Tonos desamparados
de las trompetas de la Edad de Bronce
cuelgan sobre el abismo.
En las primeras horas del día, la conciencia puede abarcar
el mundo
como la mano oprime una piedra entibiada por el sol.
El viajero está bajo el árbol. ¿Se extenderá,
después de la caída por el torbellino de la muerte,
una gran luz sobre su cabeza?


Podemos buscar otros para comentar en la próxima tertu, ¿os parece?

miércoles, 21 de septiembre de 2011

NUEVO CURSO 2011-2012

Como no tenemos más remedio que aceptarlo, damos la bienvenida a nuestro ??? año de tertulia literaria. Siguiendo la costumbre, convocamos una primera reunión en septiembre (el día 19, para ser exactos) en la que nos limitamos a comentar las lecturas veraniegas más destacables de los tertulianos. Hubo de todo: desde matemáticas divulgativas, a historia, pasando por recuperaciones de los clásicos y,cómo no, por novelistas actuales con mayor o menor presencia comercial. Y es que si algo bueno nos define es precisamente eso, la variedad. Esperemos que el nuevo curso nos depare las mismas alegrías tertulianas que los anteriores.
Éstas son las lecturas que se nombraron durante la estupenda comida que nos sirvieron en El Corte Inglés (quién lo iba a imaginar: estamos pensando en instituir el reservado en Departamento de Lecturas o similar).Las referencias son exactas gracias a la inestimable colaboración de Clara, obviamente la más conectada de todos nosotros:

Philip K. Dick, ¿Sueñan los androides con ovejas mecánicas?
Lucía Etxeberría, Un milagro en equilibrio
Roberto Bolaño, 2666
D. Foster Wallace, Algo supuestamente divertido que nunca volveré a hacer
Thobias Wolff, Aquí empieza nuestra historia
A. Espinosa, Si tú me dices ven, lo dejo todo, pero dime ven
Paul Preston, El holocausto español
F. Aramburu, Viaje con Clara por Alemania
Katherine Pancol, El vals lento de las tortugas
Ana Gavalda, Juntos nada más
Martin Amis, La casa de los encuentros
Martin Amis, Los niños muertos
Marguerite Yourcenar, Relatos completos
Rosa Montero, Lágrimas en la lluvia
Laurent Gaudé, El sol de los Scorta
Pierre Grimal, Memorias de Agripina
Milena Agus, El mal de piedras
Rita Levi Montalcino, Elogio de la imperfección
A. Muñoz Molina, La noche de los tiempos
A. Muñoz Molina, El jinete polaco
Sophie Oksanen, Purga
Ernesto Sabato, Sobre héroes y tumbas
Julio Cortázar, Rayuela
Libros de Matemática divulgativa de El País (colección)


De todos ellos, elegimos como libro para la siguiente tertulia EL JINETE POLACO, de A. Muñoz Molina, autor del que algunos de nosotros somos fans, otros superfans y título del que alguien guarda el recuerdo de haberlo visto siempre por casa... Fijamos como fecha para la próxima tertulia el JUEVES, 27 DE OCTUBRE en el mismo lugar y a la misma hora.

lunes, 16 de mayo de 2011

La cena (o la comida post-COCOPE)




En esta ocasión, repetimos local e incluso mesa: nuestro rinconcito en el restaurante del Corte Inglés, al que probablemente no nos dejen volver después de los escándalos continuos que con escaso éxito algunos asistentes trataban de detener. Como es habitual, mayoría femenina: tertulianas del Tirant, pero también alguna de Guardamar, alguna otra del Severo Ochoa (¿o era del Sixto Marco? ¿O del Misteri?) e incluso alguna ex docente con mucho tiempo para leer. Apenas un par de cromosomas XY, colocados a la diestra y a la siniestra de Mamen, que, a petición popular, presidió la mesa debido a sus profundos conocimientos de protocolo.
A diferencia de la tertulia anterior, los asistentes no contaban con la posibilidad de “ver la película” y ahorrarse así leer el libro escogido, opción por la que más de uno confesó haberse decantado para saber qué ocurría durante las tardes de Marguerite. La cena, recomendación de Rosa F., resultó ser de las pocas obras que no ha despertado polémicas en la sobremesa tertuliana. Más de uno afirmó haberlo leído de un tirón, o casi. El personaje protagonista causó estupor y temblores unánimes, aunque sería difícil saber si más o menos que su mujer, dispuesta a cometer y permitir delitos atroces con tal de salvar a su hijito del garrote vil. Resultaron entretenidas las divagaciones sobre la enfermedad que aquejaba a Paul y muchos coincidimos en haber sido engañados por éste, hasta el punto de que llegamos a sentir simpatía por él al comienzo de la lectura. Aún no conocíamos la historieta de la tienda de bicis… Clara G. deleitó a los presentes con una imitación del maître y su meñique, los más jóvenes fueron instruidos con respecto a la figura de la Pastora y no faltaron los tradicionales comentarios contra cierto conocido de Mamen que la lleva por el camino de la amargura.
La próxima tertulia será la última del curso 2010-2011 y se celebrará de forma especial, pues tendrá lugar en Villa Clara el lunes 13 de junio y el menú correrá a cargo de los mismos tertulianos, que harán gala de sus dotes culinarias al tiempo que Clara lo hará de sus dotes de anfitriona. Será imprescindible confirmar con suficiente antelación la asistencia y el manjar que se aportará al evento, así como haber leído El hombre duplicado, de J. Saramago, propuesta de M. Luz que ya llevaba tiempo esperando su oportunidad. ¡Ésta es la tuya, hombre duplicado!

jueves, 31 de marzo de 2011

Lo pongo como entrada porque no he podido hacerlo como comentario, en fin, cosas de la informática...

El Mar del Norte

(...)Probablemente tenga que ver con lo que pasó, me dije. Lo que pasó. Esa expresión estuvo enquistada en mi familia durante mucho tiempo. No te preocupes, lo que pasó ya está olvidado, decía mi padre con poca convicción. Lo que pasó fue una tontería, insistía mi madre con una expresión que no conseguía disimular su desencanto. Pero esos días descubrí que ni estaba olvidado ni fue una tontería. Estaba más presente que nunca y su fuerza era tan grande que cambiaría nuestras vidas para siempre.

Mi padre era un hombre gris y pusilánime (cuánto le molestaba que mi madre se dirigiera a él de esta manera, sobre todo desde que, ya por fin, descubrió el significado de esa palabra) cuya principal afición era construir maquetas. Teníamos en casa un garaje reconvertido en taller donde ocupaba la mayor parte del tiempo que no pasaba tras la ventanilla de la triste sucursal bancaria en la que trabajaba. Trenes, barcos y aviones a escala eran su obsesión y lo único que compartía conmigo con un mínimo de pasión. No compartía nada con nadie más.

El territorio de mi madre era la buhardilla, y en ella se dedicaba, principalmente, a pintar. Durante toda su vida siempre había estado buscando algo que ni ella misma sabía de qué se trataba. Ella lo llamaba, no sin cierta dosis de afectación, su lugar en el mundo. Su inquietud y su constante desorientación le hacían adoptar con frecuencia actitudes teñidas de un esnobismo patológico. Hace un tiempo, y guiada por su enfermiza avidez, entró a formar parte de una corte de acólitos que frecuentaban de manera entusiasta al selecto grupo de artistas locales, celebrando y aplaudiendo cualquier ocurrencia que estos tuvieran. Entre los artistas se encontraba Julio Robles, pintor de cierto renombre, con fama de mujeriego y egocéntrico, que fue la principal influencia para que mi madre se decantara finalmente, de manera mediocre y obsesiva, por la pintura.

El día fatídico llegó, y pasó. Mi madre desapareció durante una temporada. Para mí fue una eternidad, pero ya se sabe lo relativo que es el tiempo cuando uno tiene siete años. Luego descubrí que habían sido solo tres semanas, en las cuales mi padre se convirtió, de manera definitiva, en el hombre sin rumbo que hoy en día es. A su vuelta, mi madre se refugió en la buhardilla donde pasaba las horas rodeada de sus cuadros. Durante los años siguientes mantuvo un precario contacto con la realidad y parecía que únicamente estaba verdaderamente tranquila cuando peinaba la larga melena rubia de mi hermana.

De repente, un día, comenzaron a aparecer esos síntomas de desasosiego tan preocupantes. Esas interminables noches, esos cuadros que por primera vez abandonaron su lugar natural y empezaron a inundar la casa, y, por fin, la llegada de otro día fatídico. Era miércoles y amaneció sin que mi madre hubiera pegado ojo en toda la noche, entró en el cuarto de baño y al cabo de unos minutos lo abandonó maquillada de manera patética, salió de casa y ya no la volvimos a ver con vida. A mi padre pareció no afectarle demasiado, hacía tiempo que ya no estaba en este mundo. A mí me costó superarlo pero parece que lo he conseguido, aunque no puedo evitar tener, de manera periódica, crisis emocionales que me dejan fuera de todo por un tiempo. Pero mi hermana, que tenía siete años en aquel momento, ha crecido sin entender nada y sin armas para poder defenderse contra algo tan tremendo como el suicidio de una madre.

Cuando llegó la policía y registró la casa, encontró en su buhardilla, ya vacía de cuadros, las paredes pintadas con paisajes costeros y un recorte de periódico en el que aparecía una fotografía del pintor Julio Robles, con su pose arrogante y su larga melena rubia. Junto a la imagen del artista se encontraba la noticia de una exposición de su obra que suponía su vuelta a la ciudad después de una ausencia de ocho años en los que había estado viviendo en la Costa Brava, desde donde había conseguido alcanzar un reconocimiento a nivel internacional, por lo que la corporación local le iba a brindar el próximo miércoles un merecido homenaje.

Fran Coquillat

miércoles, 9 de febrero de 2011

Final del relato

Hola compis de tertulia, cómo ya se acerca el próximo encuentro os añado en esta entrada mi final para el relato, espero impaciente los vuestros. Me alegro que os haya gustado el inicio, espero que no os decepcione el final, hasta pronto. Abel.


Insomnio familiar

Fue el mismo año en que cumplí los quince. Creí que mi madre se había vuelto loca. Llevaba semanas protestando por su insomnio. También mi padre le echaba en cara lo inquietas que eran sus noches, cómo daba vueltas de un lado a otro, le pegaba patadas, resoplaba, encendía la luz, salía al baño y gruñía. No le hacía yo a nada de esto demasiado caso, tenía asuntos más trascendentales en mente: el examen de Matemáticas o el escote de Edurne. Fue después cuando di importancia y grabé a fuego en mi memoria esas protestas nocturnas como los albores de un final insospechado.

Las paredes de casa se llenaron de cuadros de paisajes marinos, de acuarelas derretidas en blanquecinos reflejos de barquitas y anocheceres de lunas llenas mal trazadas. En concreto los cuadritos se amontonaban en los ladrillos que cerraban el salón principal, de allí no escapaban. Permanecía incrédulo e impasible a cómo los cuadros empapelaban las paredes en un mosaico laberíntico donde el mar se volvía protagonista y antagonista. Aquello debería haberme sugerido que algo invisible y enfermizo se había colado en nuestras vidas, pero solo lo observaba con asombro. Mi padre consentía el imposible y yo no dejaba de preguntarme cuándo pintaba mi madre aquellas nimiedades que por su volumen, persistencia e individualidad se volvían genialidades.(...)

Soplé quince velas y tuvieron mis progenitores que cumplir la promesa de dejarme salir con los amigos hasta las dos de la mañana los sábados. Siempre que regresaba mi madre me esperaba manchando lienzos. Pero ella no me esperaba. Descubrí que su falta de sueño la llevaba a pasar las horas inmortalizando inexistentes paisajes hasta la madrugada. Llegaba borracho y me costaba un par de horas conciliar el sueño, me levantaba cada veinte minutos a mear cerveza o calimocho, la luz de su estudio estaba siempre encendida.

La tomé por loca cuando los cuadros escaparon del salón y fueron invadiendo el pasillo. No eran ya barquitos de pesca, ni veleros, ni reflejos de cabañas a la orilla del mar, sino oscuros y tétricos bosques, pantanos y ciénagas paulatinamente más expresionistas, obsesivos y abstractos. Alguna noche me asomaba al estudio y la veía pegar brochazos como quien apalea un perro, con rabia y con gozo. Iba con la idea de decirle: Mamá, ven a dormir, descansa; y me mordía la lengua al verla abstraída, furiosa y obsesionada.

Las veces que pregunté a papá sobre qué le pasaba me huyó siempre que pudo, hasta que dejó de poder y me dijo que sí tenía problemas para dormir y había ido al médico. Aseguraba que no era grave, pero su mirada me decía todo lo contrario. Cambió la personalidad de mamá, la falta de sueño le hacía decir barbaridades. Se despistaba y parecía dormida, pero ella en realidad nunca dormía. Lo supe después. Por fin durmió un mes antes de mi diecisiete cumpleaños, sonrió antes de cerrar los ojos. Ese año no soplé ninguna vela.

Toda esta serie de sucesos los he mantenido ocultos hasta el año pasado. Como he explicado me preocupaban más las tetas de Edurne o el culo de Izaskun, que mi propia madre. En mi caso la muerte fue más llevadera por mi adolescencia y falta de empatía. Si acaso ver a la mujer en aquel estado me incomodaba más por egoísmo que por amor. Temía que me llamaran el hijo de la loca, que me dejara en evidencia y le diera por decir cualquier sinsentido frente a una chica o un amigo.

Tengo treinta y cinco años, he cambiado y vuelvo a pensar en ella. No la recuerdo como una loca. Especialmente la recuerdo en mi infancia. Hace un año que no paro de pensar en ella. Hace doce meses que empecé a mirar todas sus fotos. Hace trescientos sesentaicinco días que me miro en el espejo y busco parecidos con ella, los ojos, el mentón, las aletas de la nariz, y me destroza el alma. He pasado casi toda mi vida estudiando para tener un buen futuro. Tengo una doble licenciatura y sé tres idiomas. Hace dos años conseguí un buen trabajo.

Hace una semana estuve en casa de mis padres. Estuve mirando todos los cuadros del salón uno a uno. Me busqué de alguna manera en los brochazos y traté de entenderla a ella, de entenderme a mí. Llevo tiempo rememorando las voces de mis tías: Eres igualito a tu madre, tienes los mismos ojos. Estoy orgulloso de parecerme a mi madre y lo odio y lo temo. Hace un año que no duermo. Siempre me lo ocultaron, ahora sé que mi madre murió de insomnio, y que se hereda.

Ella pintaba cuadros. Yo al principio bebía, veía películas, leía, lloraba, hacía deporte. Vivo solo y es mejor. Ahora escribo. Escribiré hasta que muera. He colgado esta página en la pared frente a la puerta de entrada. Seguiré colgando las siguientes páginas de mi vida hasta llegar al salón, o hasta donde me quede. No creo que escriba tanto como ella pintó, pero tal vez las palabras me expliquen por qué ella dibujaba mares y bosques en tinieblas.

martes, 25 de enero de 2011

HUYENDO DE LA INVISIBILIDAD

Tertulia del 24 de enero 2011

I. PRIMER PLATO
De ningún modo, y por enlazar con la crónica anterior, huíamos de la "audibilidad". Y así, por si las cajeras de la otra vez pretendían de nuevo acoquinarnos con alguna interferencia, esta vez hemos sido nosotros los escandalosos. Muy escandalosos, me atrevería a decir... Sólo se ha hecho el silencio cuando el camarero ha pedido voluntarios para renunciar a la paella. Eso sí: entre gritos, carcajadas y zarandajas, hemos comentado el libro. Y el veredicto esta vez ha sido casi unánime: inquietante, provocador, iconoclasta (que sí, que lo dijo alguien, pero tenía la boca llena de puré de guisantes y no se le entendió bien) y, además, osado con las formas, variado y entretenido. En fin, un éxito. Aunque igual se me va la mano y se me ve el plumero. Para eso hago yo la crónica, ¿no?

II. SEGUNDO PLATO
Disfrutáis de una buena comida, de comentarios bibliófilos y cinéfilos del todo interesantes... ¿Podéis pedir más? Tan a gusto os encontráis que hasta os permitís el lujo de abrir la caja de Pandora para confesar reacciones físicas, químicas, anímicas a determinados pasajes del libro que os han parecido turbadores. ¿Habéis llegado a un acuerdo sobre si pasó o no pasó lo innombrable, lo que resulta más impactante del libro, el amor fraternal llevado al extremo? Tal vez sea lo de menos. Esta vez no habéis sido muy duros al juzgar a los personajes, a pesar de que algunos habían hecho méritos más que sobrados. Estabais a gusto, y la tolerancia, ya se sabe, aumenta considerablemente con el estómago lleno y la buena compañía.

III. POSTRE
Y como una cosa lleva a la otra, los tertulianos se pusieron a discutir propuestas para la siguiente reunión. Algunos de ellos iban bien preparados, con elaboradas sugerencias fundamentadas en emociones inconfesables. Renuentes y distraídos, con esos rostros colorados tan típicos de voraces lectores de vida austera y monacal que se gastaban, dejaban pasar los minutos sin tomar decisiones, hasta que una voz imperiosa y (pre)potente impuso una votación democrática y libre, como está mandao. El resultado, aunque no unánime, fue rotundo: leerían algo distinto, rompedor y moderno: cómic, novela gráfica, tebeo... su nombre es Polyp, Asterios Polyp y su autor David Mazzucchelli, aconsejado fervientemente por Ana.com y aplaudido por la mayoría. Las ganas de innovar se impusieron incluso a algo tan hermoso como el reencuentro con el amor que prometía Las cosas que no nos dijimos, de Marc Levy (Emilio dixit). Tal vez en otra ocasión. De momento, mejor dejarlo todo en una bonita amistad, pensaron.

IV. CAFÉS. TÉS Y LICORES
Que nadie se confunda: la idea surgió antes de tomar los licores. La tertulia pasa de la pasividad a la creación; de la crítica al valor de exponerse; de la invisibilidad a la evidencia. Porque, señores, todos nos vamos a poner en evidencia cuando expongamos a miradas y oídos ajenos nuestras humildes creaciones de una tarde de invierno (prohibido escribirlas por la mañana en clase). Abel comenzará una historia en nuestro blog y los demás ofreceremos un final a las ávidas críticas de los contertulios.
Y así iremos pasando el curso, buscando en la palabra escrita la estabilidad emocional que nos cuesta tanto mantener en nuestro día a día, condenado a la evanescencia de la oralidad (¡!). Un beso a todos y ¡a seguir tertuliando juntos!

lunes, 24 de enero de 2011

Relato sin final ni título

Fue el mismo año en que cumplí los quince. Creí que mi madre se había vuelto loca. Llevaba semanas protestando por su insomnio. También mi padre le echaba en cara lo inquietas que eran sus noches, cómo daba vueltas de un lado a otro, le pegaba patadas, resoplaba, encendía la luz, salía al baño y gruñía. No le hacía yo a nada de esto demasiado caso, tenía asuntos más trascendentales en mente: el examen de Matemáticas o el escote de Edurne. Fue después cuando di importancia y grabé a fuego en la memoria esas protestas nocturnas como los albores de un final insospechado.

Las paredes de casa se llenaron de cuadros de paisajes marinos, de acuarelas derretidas en blanquecinos reflejos de barquitas y anocheceres de lunas llenas mal trazadas. En concreto los cuadritos se amontonaban en los ladrillos que cerraban el salón principal. De allí no escapaban. Permanecía incrédulo e impasible a cómo los cuadros empapelaban las paredes en un mosaico laberíntico donde el mar se volvía protagonista y antagonista. Aquello debería haberme sugerido que algo invisible y enfermizo se había colado en nuestras vidas, pero solo lo observaba con asombro. Mi padre consentía el imposible y yo no dejaba de preguntarme cuándo pintaba mi madre aquellas nimiedades que por su volumen, persistencia e individualidad se volvían genialidades.............

Aquí os dejo este principio compañeras y compañeros de tertulia para que le pongáis título y final, yo ya lo he culminado, me falta darle nombre. Espero que os guste el inicio.


miércoles, 22 de diciembre de 2010

La sombra del Nóbel es alargada, pero más larga es la novela El Sueño del Celta


Me estreno (o desvirgo) en los menesteres de cronista tras haber sido señalado a dedo y presionado por compañeras y algún compañero. Espero que el lector de esta crónica perdone y entienda que los numerosos y aberrantes errores que me dispongo a cometer se deben precisamente a mi falta de veteranía en la tertulia.
El encuentro literario fue el pasado lunes 13 de diciembre (mirando la fecha a que estamos hoy uno comprobará mi dejadez y desidia en la tarea de cronista) en el incomparable marco (no se me ocurre a qué compararlo) que nos brindaba el restaurante la Taula. El menú fue económico y sabroso, además recuerdo que nos dejaron cambiar el primer plato por una ensalada de salmón, aunque algún valiente respetó el primer plato. Los asistentes al evento, además del firmante, fueron Clara G., Mercedes V., Mercedes, Maite A., Amparo N., Mamen M., Fran C., Emilio, Paco, M. Luz R., y Ana. Sinceramente, creo que fuimos más, pero mi mala memoria, mi desconocimiento de los nombres de algunos de los asistentes, mi falta de valor para preguntar, y lo fácil que me ha resultado copiar y pegar los asistentes de la anterior crónica (sobre todo este último motivo) me llevan a pedir a los lectores que publiquen comentarios añadiendo y borrando aquellas personas que sobren o falten.
Por cierto, esto es tal vez lo menos importante, habíamos convenido leer El sueño del Celta, de Vargas Llosa, debido a que recientemente fue galardonado con el premio Nóbel. El resultado fue que tan sólo dos ávidas lectoras (no citaré sus nombres por no dejar al resto en mal lugar) fueron capaces de leer el libro de principio a fin. Entre los demás hubo algunos, entre los que me incluyo, que leímos unas cien páginas que se hicieron más largas de la cuenta y abandonamos la lectura como cobardes. También hubo algunos desvergonzados que ni tan siquiera compraron el libro y acudieron al encuentro nada más que a comer y a charlar, increíble pero cierto.
Se extrajeron varias conclusiones sobre la lectura, y casi todos coincidimos. Para empezar resulta evidente que el texto carece de ritmo e interés novelístico. Además el hecho de que se trate de una biografía provoca que el texto esté plagado de datos concretos que pueden resultar tediosos, dado que hay un excesivo interés por parte del autor en mostrar lo bien documentado que está. Algunas compañeras de la tertulia coincidieron en señalar que el libro está muy lejos de las mejores obras del escritor galardonado con el Nóbel, y se citó en concreto Conversación en la catedral.

Para la próxima lectura se ha decidido optar por Paul Auster, cuyo nombre aseguran los veteranos lleva sonando en varias tertulias. El libro será Invisible, del que ya he leído en estos días la primera parte y me está resultando interesante (qué pobre queda este adjetivo, ¿verdad?, probaré con otro) "cautivador" (mucho mejor).
Sobre el ya pasado encuentro, poco más que reseñar, a parte de dejar patente para la posteridad que compartimos espacio con unas gritonas ¿cajeras de mercadona? que celebraban su particular comida y nos dificultaban escucharnos de una a otra esquina. Tal vez sea buena idea que en el próximo encuentro contemplemos la posibilidad de comunicarnos por sms de un extremo al otro de la mesa, o bien pedir a alguna entidad pública (por ejemplo un instituto de secundaria, qué sé yo) que nos subvencione con unos walkie-talkies. Cambio y corto.
Abel.

Nota final: De verdad que iba a subir una imagen del libro o del autor, pero últimamente entre los de la SGAE y la ley Sinde me han asustado y he decidido hacer un garabato de Mario Vargas Llosa.

jueves, 11 de noviembre de 2010

Psicoanálisis del 8 de noviembre de 2010


Tal como estaba previsto, el pasado 8 de noviembre tuvo lugar el II Encuentro Tertuliano del curso 2010-2011. En esta ocasión, el lugar escogido para la celebración de tan esperado evento fue el restaurante El Capricho de Julián. El mismísimo Julián se encargó en persona de recibir y acomodar a los asistentes, que, como personas verdaderamente ocupadas que son, espaciaron sus respectivas llegadas entre las 14:30 y las 15:45. Un total de 12 eminencias de la literatura clásica y moderna se dieron cita ahí y entonces para exponer las impresiones de su atenta lectura de El psicoanalista, de John Katzenbach: Clara G., Mercedes V., Mercedes F., Susi M., Maite A., Amparo N., Mamen M., Tabatha T., Fran C., M. Luz R., Abel B. y Ana.Com, siendo Amparo y Abel iniciados en estos menesteres. A las 15:15, momento exacto en que uno de los comensales presentes comiose el último de los panchitos ofrecidos por el chef Julián, todos los presentes estuvieron de acuerdo en “ir pidiendo, que los otros no tardarán en venir”, de modo que en pocos minutos, la mesa de la tertulia gastronómico-literaria, situada estratégicamente en un coqueto rincón del local, se vio repleta de manjares diversos y bebidas exquisitas: ahí eran las ensaladas de la huerta, los boquerones fritos, las jarras de fresca cerveza, las merluzas a la romana y hasta los arroces-pollo-conejo e incluso los gazpachos marineros, todo ello en medio del más relajado ambiente, lleno de ingeniosos y delicados comentarios (v. gr. la localización exacta que Mamen hizo de su pendiente de 2 euros caído de su oreja) y a la espera de la prometida coca de calabaza de la mencionada Mamen, que vino a llenar el vacío que dejó en los espíritus y los estómagos la noticia julianesca de la ausencia de postre.

Mientras circulaba el Diario de Bitácora de Lecturas Tirantesas para que cada cual plasmara en él sus pensamientos más profundos sobre la obra leída, las críticas arreciaban en la mesa por parte de algunos tertulianos: que si Ricky Starks era un personaje vacío y poco creíble, que si en ocasiones sus peripecias y desventuras se hacían pesadas para los lectores, que si el estilo literario del autor dejaba que desear, que si el final de la novela mostraba a los escasos personajes demasiado “emparejaos”... No obstante, la mayoría de los asistentes confesó haberse sentido enganchado (sic) por la historia de muertes (reales o supuestas) vengadas, la precisión milimétrica con que Ricky planea y ejecuta su vendetta, suplanta y escinde personalidades para, finalmente, descubrir la identidad de Rumplestillskin y acabar con los maquiavélicos juegos del enano saltarín, cuyo origen en el Deutsche Folklor se encargaron de aclarar tanto Mercedes V. como Clara G., con la variante local aportada por M. Luz R.

A instancias de ésta última se propuso para el III Encuentro Tertuliano la lectura y comentario de una novela de Vargas Llosa, aprovechando que ha sido recientemente galardonado con el Premio Nobel. Susi M. y Fran C. recordaron las virtudes de Invisible, de Paul Auster, nominado en el Encuentro anterior pero desbancado por El psicoanalista en la votación final. Mercedes V. apoyó la propuesta mariluciana distribuyendo entre los presentes elaborados textos sinópticos de dos novelas de V. Llosa que, acompañados de preciosas y coloridas imágenes, calaron hondo entre los futuros votantes. Un pequeño reducto compuesto por Ana.Com y Clara G., espectadoras al mismo tiempo, aunque sin saberlo, del reportaje televisivo sobre la obra de Roberto Bolaño, plantearon la posibilidad de leer Los detectives salvajes, pero las sinopsis de Mercedes V. tuvieron más fuerza y, tras una tensa votación, El sueño del celta fue el libro escogido.

A la espera de que el archivo en formato .DOC o .FB2 aparezca misteriosamente en las bandejas de entrada de nuestros correos electrónicos quedamos.

domingo, 10 de octubre de 2010

Comienzan las tertulias del nuevo curso

El pasado día 6 de octubre nos reunimos a comer y hablar de libros, como ya llevamos haciendo desde el 2007, el grupo de lectura que nació en el Tirant. Aunque a causa de "los destinos" ahora pertenecemos a tres IES distintos -Les Dunes, Severo Ochoa y Tirant- nos seguimos reuniendo por la amistad y el placer a la lectura que nos une.
Esta vez, Mayte, Mamen, Ana, Clara, Mercedes V, Carmela, Susi, Mercedes F, Tabatha y yo, estuvimos comentando las lecturas del verano y propusimos una serie de libros para este curso, que son:
El psicoanalista. J. Katzenbach
El clan del oso cavernario. J. Auel
Diario de un ama de casa desquiciada. S. Kaufman
El quinto en discordia. R. Davies
Invisible. P. Auster
Suite francesa. I. Nemirovski
Nos costó decidir, pero al final nos quedamos con El psicoanalista e Invisible para la próxima tertulia.
Hace dos años, en abril, cuando Feli no era jefa y podía venir, colgó en la sala de profes en el trozo de pared donde se ponen las cosas realmente importantes, una quintilla que compuso a raiz de una tertulia. La vuelvo a poner en el blog porque me gusta mucho y porque sospecho que si alguien la lee también le puede gustar.
¿Por que no compartir las cosas bonitas?

Mª Luz

QUINTILLAS DE ANIMACIÓN A LA TERTULIA

Nos confesamos adictos,
pues, al gusto de leer,
que es un solitario vicio,
le sumamos el placer
de compartir lo leído.

Si has buscado alguna vez,
en los momentos más íntimos,
el aroma del papel,
y, cuando nadie te ve,
te has encerrado en un libro;

si te olvidaste de ser
quien eres, por ser distinto,
y fuiste pirata, rey,
enamorado cautivo,
escarabajo o doncel;

si sentiste escalofríos,
si se te erizó la piel
al escuchar un maullido
más allá de la pared,
policía o asesino...

En fin, si quieres volver
como cuando éramos niños
a leer con avidez,
con frenesí, con delirio,
vente la próxima vez:

sin pretensión de eruditos,
sino por puro placer,
o acaso por puro vicio
(que lo pasamos muy bien)
siempre serás bienvenido.

Sólo por simple placer

Feli

miércoles, 23 de junio de 2010

El tiempo entre costuras


El pasado día 10 de junio nos reunimos Clara, Mayte, Elena, Paco, Ana, Mercerdes, Susi y yo en el "Misteri d'Anna" para cambiar impresiones sobre el libro propuesto por Clara, "El tiempo entre costuras" de María Dueñas. Como viene siendo habitual las opiniones fueron diversas: "un folletín", "me ha gustado", "no está mal", "un poco frívolo" ... pero ya se sabe que para variedad de gustos variedad de lecturas; y eso es precisamente lo que hemos propuesto para estas vacaciones. Libertad total en la elección y en septiembre comentamos lo que hemos leído y lo que recomendaríamos. Y es que tenemos muy claro que lo importante es seguir leyendo.
Felices vacaciones a todos y como decía Frasier: "Buena salud mental"
Mª Luz

jueves, 6 de mayo de 2010

Clara y la penumbra


Como viene siendo habitual, el pasado jueves 29 de abril nos reunimos Clara, Elena, Paco, Susi, Ana y yo en la "Alacena del flare". ¿El motivo? Había tertulia sobre el libro de José Carlos Somoza, Clara y la penumbra.
El libro nos gustó a todas -especialmente a Clara- y a Paco. Estuvimos cambiando impresiones sobre el arte hiperdramático y Paco nos contó una conversación que mantuvo con un amigo pintor al poco tiempo de empezar a leer el libro, sobre el arte con seres vivos. Ana también me enseñó una foto donde una pintora había conseguido quitar el efecto de volumen de una persona aplicando pintura sobre su cuerpo. Muy interesante.
Clara, muy diligente, trajo los deberes hechos, y propuso para la próxima tertulia el sitio para comer y el libro.
Para el próximo mes toca "El tiempo entre costuras" de María Dueñas.
No tiene mala pinta.
Hasta la próxima tertulia y ¡buena lectura!
Mª Luz

miércoles, 31 de marzo de 2010

La conjura de los necios


El pasado jueves 4 de marzo nos reunimos los terulianos del Tirant -Fran, Elena, Susi, Paco B, Rosa, Adela, Paco, Ana, Carlos, Mayte, Mercedes, Clara y Mª Luz- en el Llar de Pedra. El libro de esta tertulia fue "La conjura de los necios" de J. K. Toole. Las opiniones e impresiones sobre el libro fueron recogidas en el cuaderno de bitácora que trajo Mercedes. En general el libro no deja de ser chocante, aunque el personaje es... egoista, egocéntrico, sucio... pero tiene su encanto, sobre todo al final del libro. Reconozco que a mí me gustó más en esta segunda lectura que la primera vez que lo leí. Para la próxima lectura propuse algo de J. C. Somoza y salió elegido "Clara y la penumbra". Pues hasta la próxima. Buenas vacaciones y buena lectura. Mª Luz

jueves, 14 de enero de 2010

Tertulia literaria: El informe de Brodeck


Hoy nos hemos reunido para celebrar la primera tertulia del año 2010.
El libro de la tertulia era el informe de Brodeck, que ha tenido muy buena acogida. Los comentarios, en general, han sido favorables , nos ha gustado y hemos disfrutado con su lectura.
La reunión ha tenido lugar en "El Nugolat" y no estaba nublado pero sí hacía viento (se esperaban rachas de hasta 100 km/h, según el parte meteorológico).
Esta vez éramos: Ana, Susi, Mercedes, Elena, Mónica, Feli, Paco, Rosa, Clara, Maite, Adela, Carmela y Mª Luz. Trece, que según Clara es el número de la mujer; si queréis saber porqué preguntádselo a ella.
Hemos comido arroz -nada raro en esta comunidad- excepto Susi que ha pedido chuletillas. Hay que destacar que Adela se ha comido, ella sola, una paella de arroz con conejo y caracoles; menos mal que no tiene que ir a Natur house a pesarse. El postre buenísimo, yo me he comido un tocinito de cielo, digno de los propios ángeles...
Para la próxima reunión se ha propuesto "La conjura de los necios" de J. K. Toole; para algunos será una re-lectura, ya os contaremos.

Mª Luz

viernes, 20 de noviembre de 2009

Tertulia literaria: La soledad de los números primos

La próxima semana nos reunimos, ¿cómo lleváis el libro?
Estuve comentando algo sobre él con Escarlata, y tenemos la misma impresión. Ya os contaremos
Diez dias después....
El pasado lunes 3o de noviembre nos reunimos en casa de Susi las tertulianas, Ana, Escarlata, Mercedes, Adela, Susi, Mª Luz, Clara, Mayte, Elena, y Fran.
Comimos cocas, salada y de verdura, tortillas de "La Yelo" ensalada y otros entrantes. Después café Nespresso, copa y cigarrillo.
A todas nos dejó el mismo sabor el libro: hay partes sobre las que no se profundiza lo suficiente, creemos que es porque el autor es demasiado joven, pero eso se cura con el tiempo. A mi personalmente me sacó de quicio que acabara igual que empezó, sin resolver nada y sin hablar entre ellos. Para mi gusto los números demasiados solos y demasiado "primos" sobre todo la protagonista.
Entre las distintas propuestas, salió elegido por mayoría "El informe de Brodeck" de Philippe Claudel. Un buen libro que recomiendo.
Mª Luz

lunes, 2 de noviembre de 2009

Tertulia sobre "El periodista deportivo"


El día 29 de octubre nos reunimos en "El llar de pedra" a comentar la lectura del libro el Periodista deportivo. Hubo opiniones para todos los gustos, lo cual es lógico ya que somos un grupo muy variopinto.
Mercedes trajo un cuaderno de bitácora para dejar constancia escrita de estas reuniones. Allí escribimos todas las impresiones e ideas que nos sugirieron el libro y el restaurante.
En esta tertulia estuvimos Carlos, Maite, Emilio, Carmen, Mercedes V, Raquel, Mercedes F, Fran, Mª Luz, Carmela, Rosa, Clara, Susi y Ana.
Al llegar al restaurante nos obsequiaron con una tapa de las que presentan al concurso, que a mi me supo muy bien. La comida tampoco estuvo mal y el sitio muy tranquilo y acogedor.
Clara propuso, y salió elegido, para el próximo mes "La soledad de los números primos" de Paolo Giordano.
Bien, pues hasta la próxima y ¡buena lectura!

viernes, 2 de octubre de 2009

Primera tertulia del nuevo curso

Después de las vacaciones estivales, nos reunimos de nuevo el pasado miércoles para continuar disfrutando de lo que más nos gusta, leer.
Esta vez el grupo estaba formado por Clara y Mayte (que este curso salpican con su sabiduría a los alumnos de otros centros), Carlos, Escarlata, Carmela, Mercedes, Elena, Emilio, Adela, Ana, Mónica y Mª Luz.
De las lecturas del verano salieron las siguientes propuestas:
- El periodista deportivo. Richard Ford
- El informe de Brodeck. Philippe Claudel
- La vista de Castle Rock. Alice Munro
- La mujer habitada. Gioconda Belli
- Historia del Rey Transparente. Rosa Montero
- Desde el jardín. Jerzy Kosinski
- Revolutionary road. Richard Yates
Para la próxima reunión se propuso "El periodista deportivo", con la intención de ir leyendo el resto a lo largo del curso, aunque seguimos abiertas a nuevas sugerencias.

viernes, 5 de junio de 2009

COMIDA-TERTULIA sobre LEA


El pasado día 3 de junio, nos volvimos a reunir el grupo de lectura del IES Tirant lo Blanc. Esta vez fué en el restaurante Ginos. El libro en general no gustó mucho, pero bueno, para gustos están los colores. Después parte del grupo estuvimos viendo: Millennium I: Los hombres que no amaban a las mujeres; cuyo libro fué objeto de una de las primeras tertulias del curso.
Para este verano se han propuesto varios libros entre ellos: Botchan de Natsume Soseki; El quinto en discordia de David Robertson; La importancia de las cosas de Marta Rivera de la Cruz...
No me queda más que deciros buen verano y buenas lecturas.
Mª Luz

viernes, 8 de mayo de 2009

COMIDA-TERTULIA sobre EL CONSUELO


El pasado día 29 de Abril nos reunimos, delante de un buen menú, el grupo de tertulianas del Tirant. Los libros que habíamos leído fueron El Consuelo de Ana Gavalda y El infinito en la palma de la mano de Gioconda Belli. Después estuvimos tomando café y hablando de libros y otras artes, en un parquecito muy agradable. De todas las lecturas que se propusieron para la próxima tertulia, elegimos Lea de Pascal Mercier.
Personalmente lo recomiendo.
Mª Luz